Jairo Andrés Popayá (Observador Lunar Destacado LIADA) documentó las fases del eclipse parcial de Luna del 17/18 de septiembre:
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lunes, 23 de septiembre de 2024
ECLIPSE LUNAR DESDE POPAYÁN (COLOMBIA)
Jairo Andrés Popayá (Observador Lunar Destacado LIADA) documentó las fases del eclipse parcial de Luna del 17/18 de septiembre:
martes, 17 de septiembre de 2024
BAJADA DEL DIABLO Y GRUITHUISEN’S MOB: ¿CÚMULOS DE CRÁTERES PARALELOS EN LA PATAGONIA Y LA LUNA?
Traducción del texto aparecido en
la edición de julio 2024 de The Lunar Observer
Hace un tiempo comentaba en un
blog sobre cometas la existencia de un campo de cráteres de impacto en la
provincia de Chubut, en la Patagonia, de mi país Argentina, presumiblemente de
origen cometario (IMAGE 1). Y me preguntaba si había algún accidente
selenográfico similar, como lo hay en Marte (Ma’adim Vallis, IMAGE 2). Y leyendo el estupendo
artículo de Scott Smith “Quick study of the Gruithuisen region (south of Mons
Delta)” en la edición de julio de The Lunar Observer encontré lo que se conoce
con el nombre no oficial de “Gruithuisen's Mob” (según https://the-moon.us/wiki/Gruithuisen ), que vemos en IMAGE 3 (LRO
QUICKMAP) y se encuentra al norte del cráter Gruithuisen. Charles Wood caracteriza a este cúmulo como “un
conjunto compacto de cráteres secundarios. La mayoría de ellos no se superponen
y cada uno de ellos se parece mucho a un impacto primario. Solo al observar el
conjunto sabemos que deben haberse formado a partir de un conjunto de escombros
ligeramente desagregado. ¿Cuántos cráteres secundarios confundimos con
primarios? (https://www.lpod.org/wiki/March_10,_2013 ). Ahora veamos IMAGE 2.
Pertenece al texto “A very unusual cluster of multiple small impact craters
probably created by the impact of a
Split cometary nucleus in Patagonia.
Bajada del Diablo craters field, Chubut, Argentina: the impact of a
small split comet?”, que puede leerse aquí:
https://ri.conicet.gov.ar/handle/11336/119487?show=full . Tienen cierto parecido. Déjenme
contarles algunos datos sobre esta maravilla poco conocida. Bajada del Diablo (S42º 45’, W 67º 30’) es un campo de
cráteres que en algún momento del Pleistoceno Medio (780.000 a 130.000 años
atrás), se formaron simultáneamente, fueron unos 550 cráteres de impacto de
menos de 400 metros de diámetro dentro de un área de 480 kilómetros cuadrados.
Hoy, luego de tantos milenios de erosión, son distinguibles unos 200 cráteres.
Lo que hace únicos a los cráteres de Bajada del Diablo es que no existe un
patrón elíptico de distribución de los impactos, que es el patrón típico de los
impactos relacionados con la fragmentación en la atmósfera de un meteorito. Lo
que implica que la fragmentación de los fragmentos que impactaron en Bajada del
Diablo se produjo antes de entrar en la atmósfera terrestre. En el sitio no se
encontraron fragmentos meteoríticos en la zona, lo que implicaría la
probabilidad de que el cuerpo de origen fuera un cometa, o quizás un asteroide
muy poco cohesionado. Los cráteres no
forman una cadena entre sí, si bien tienen paredes levantadas (y los mantos de
eyecciones de los cráteres más grandes indican un impacto un tanto oblicuo
desde el suroeste), lo que lo distingue de las cadenas de cráteres que se
observan en la Luna y otros cuerpos del sistema solar, formadas por fragmentos
de un cuerpo que ingresaron unidos a la atmósfera. Del número de cráteres y su
tamaño se ha deducido que el núcleo del cometa tendría unos 200 metros de
diámetro.
¿Ambos cúmulos de cráteres se formaron por la misma
causa? ¿Es válida la comparación? A simple vista parecen bastante similares: no
forman una cadena ni tampoco se dispersan en una zona elíptica. La zona de
dispersión del cúmulo de cráteres de Bajada del Diablo es más amplia (480
kilómetros cuadrados contra unos 250 kilómetros cuadrados aproximadamente de
Gruithuisen Mob). La diferencia más importante es que algunos de los cráteres
del cúmulo lunar se solapan entre sí, no todos están separados entre sí (de ahí
la explicación de Woods como cráteres secundarios inusuales), como sí están
separados los de Bajada del Diablo, que han impactado en caída libre, como lo
hacen los fragmentos más pequeños de un
meteorito en la Tierra. Ambos cúmulos de cráteres son una rareza. Es extraño
pensar en un objeto que ingrese a la densa atmósfera terrestre y se fragmente
en tantas piezas como Bajada del Diablo y que esas piezas generen tantos
impactos significativos (la mayoría de los cráteres están en el rango entre 200
y 300 metros de diámetro). También es extraño que no haya tantos cúmulos de
cráteres en la Luna similares a la IMAGE 3, provenientes de cuerpos que puedan
fragmentarse por la no tan fuerte gravedad lunar. Es verdad que a veces se
pueden observar cúmulos de cráteres similares, que parecen contemporáneos y no
fruto de impactos al azar, pero siempre son en zonas muchísimo más reducidas (y
no son tantos como los de Gruihuisen Mob).
Quizás me excedí en la analogía, pero quería compartir
esta curiosa formación en mi país, Argentina, ya bastante fecundo en cráteres y
meteoritos. Hace unos años mencionamos en esta misma revista (octubre 2019) los
cráteres oblicuos de Rio Cuarto, los primeros de este tipo en ser descubiertos
en la Tierra (comparándolos con Rheita E). Y Argentina cuenta con una maravilla
llamada “Campo del Cielo”, en la Provincia del Chaco, en la que hace 4000 años
cayeron unas 900 toneladas provenientes de un meteorito metálico, en centenares
de fragmentos, entre los que se encuentran el tercer y cuarto meteoritos más
grandes del mundo.
viernes, 13 de septiembre de 2024
PRÓXIMO ECLIPSE LUNAR
En
ocasión del próximo eclipse lunar del día 17 de septiembre, desde la Sección
Lunar de la Liga Iberoamericana de Astronomía y la Sociedad Lunar Argentina
invitamos especialmente una vez más a participar del proyecto del astrónomo
Giovanni Di Giovanni del Osservatorio Astronomico Colle Leone (L’Aquila,
Italia), quien estudia la relación entre la variación de la luminosidad de la
Luna en un eclipse con la transparencia de la atmósfera terrestre,
especialmente en la cercanía temporal de erupciones volcánicas importantes.
Para eso el procedimiento, sumamente sencillo (puede o no usarse telescopio,
siempre que en la imagen esté la Luna completa), consiste en tomar imágenes de
la Luna, siempre con el mismo instrumento (diámetro y distancia focal), siempre
con el mismo ISO, sin filtros, en la siguiente secuencia: al menos dos
imágenes antes del eclipse, al menos 3 imágenes cerca de la fase máxima y al
menos 2 imágenes después del eclipse. Las imágenes no deben ser procesadas.
Se
acompaña el gráfico realizado por el investigador, con datos más precisos.
Este
es el estudio del que participamos fotografiando la Luna eclipsada:
https://observadoreslunares.blogspot.com/2024/05/el-brillo-de-la-luna-durante-un-eclipse.html
Reportar observaciones a
sociedadlunarargentina@gmail.com
lunes, 9 de septiembre de 2024
ALGUNOS DATOS SOBRE LA FOSA MARE TRANQUILITATIS
Traducción del texto aparecido en la edición de agosto
2024 de “The Lunar Observer”
El 15 de julio nos enteramos de una noticia de
fundamental importancia para la futura exploración lunar y para el conocimiento
topográfico de la Luna. La revista “Nature” publicó el paper “Radar evidence of
an accessible cave conduit on the Moon below the Mare Tranquillitatis pit”
(Evidencia de radar de un conducto de cueva en la Luna debajo de la fosa de
Mare Tranquillitatis”), según las palabras de uno de sus autores, Lorenzo
Bruzzone (de la Universidad de Trento): “la primera evidencia directa de un
tubo de lava accesible debajo de la superficie de la Luna”.
Queremos compartir algunas características
topográficas y geológicas de la Mare Tranquilitatis Pit, que estudios que ya
hemos citados en números anteriores de The Lunar Observer han caracterizado
como una de las más promisorias para una futura exploración y como uno de los
sitios que podría albergar una base lunar subterránea. El primer texto es un
catálogo de fosas realizado con las imágenes de Lunar Reconnaissance Orbiter,
se trata del LROC Pits Atlas, disponible en https://www.lroc.asu.edu/pits , en la forma de un atlas y un catálogo. Se trata de
una herramienta relativamente reciente y fascinante, en la que encontramos
imágenes con distinta iluminación e información detallada sobre 278 fosas. El
segundo, Habitability Potential of Lunar Pit
Craters, es un trabajo
en el que se elegían 4 de estas 278 como las mejores candidatas para una base
lunar habitada.
Recordemos que hasta ahora no se había comprobado la
existencia de los tubos de lava en la Luna (las evidencias son casi
abrumadoras, pero siempre indirectas). Y que no necesariamente una fosa es una
claraboya hacia un tubo de lava subterráneo.
El estudio de López-Martínez et al. analizó las
278 fosas con criterios relacionados con la factibilidad de que sean el
conducto hacia un hipotético tubo de lava y que éste fuera hipotéticamente
interesante para la exploración científica y apto para una futura base. Y Mare
Tranquillitatis Pit resultó entre las primeras cuatro, segunda más
específicamente (la primera fue Marius Hill Pit). Tiene algunas ventajas: está
ubicada en un terreno rico en Fe y Ti, lo que asegura que el hipotético tubo de
lava sería estructuralmente robusto, y está situado en una anomalía magnética
(que indicaría probablemente un déficit de masa comparando con el terreno
circundante). La gran desventaja sería que no está
situada encima de un canal volcánico. Se encuentra en una posición bastante anodina en medio de Mare
Tranquilitatis (las coordenadas son latitud 8.3355°N, longitud 33.2220°E),
sin ningún accidente selenográfico relacionado con el vulcanismo cercano. Pero, tengamos en cuenta que “En principio,
aunque esta fosa no es coincidente con ningún canal o rima volcánica observada
en la superficie, por lo que si existe algún tubo de lava sublunar, podría ser
invisible para las cámaras (López-Martínez)”. Y la gran ventaja que señalaba el
estudio citado es que “esta fosa es una de las dos únicas fosas lunares que ha
presentado una firma térmica medida gracias a los datos del instrumento Diviner
del LRO. Aunque esto no es una evidencia para demostrar la conexión con un tubo
de lava sublunar, esta fosa sigue siendo el segundo candidato preferido porque
es el que tiene el mayor espacio interior, con un suelo sublunar que se
extiende hasta 20 metros por debajo del techo. Su ancho de techo es de 47
metros”. Ahora bien, el
estudio citado tiene relación con la publicación de Nature. Básicamente porque
se decía que la falta de relación con una rima complicaba la posibilidad de que
el espacio subterráneo que estaría vacío (siendo una anomalía gravitatoria)
fuera un tubo de lava, y que si hubiera un tubo de lava sería grande, aunque
difícil de captar por las cámaras. Bien, el avance del
studio de Nature es que mediante un Nuevo análisis de las observaciones de
radar, se comprobó que la señal de retorno de radar es consistente con un
rebote inicial en la superficie de la Luna y con un segundo rebote en el suelo
de una cámara subterranean. Con los datos del LRO’s Miniature Radio Frequency
se hizo un modelo 3-D de la señal de radar que indica que hay un conducto subterráneo que se extiende
al oeste de la fosa y en el centro hay una pila de rocas colapsadas. Por lo que, comprobada la existencia
del vacío debajo de la Fosa de Mare Tranquillitatis, ésta sería muy extensa (y
seguramente se extiende mucho más hacia el oeste e incluso hacia el este).
La imagen que acompaña este texto pertenece al LROC
Pits Atlas, a la entrada de Mare Tranquillitatis Pit en la página 13 (NAC M126710873R). Como vemos, no va a ser una fosa fácil
de acceder, ya que carece de una rampa de entrada. Los lectores de nuestra
revista recordarán la Lacus Mortis Pit, a la que nos referimos en la edición de
marzo 2024, que presentaba una estupenda rampa de acceso, fácilmente accesible
(pero no sabemos si es accesible a un tubo de lava). Los robots primero y los
astronautas después tendrán que ingeniárselas para ingresa a Mare
Tranquillitatis Pit si la base se construye en su interior. Esta es la
descripción del LROC Pit Atlas: “Fosa elíptica con paredes verticales. Ejemplo
típico de fosas cilíndricas. El embudo tiene una profundidad de ~20 m, la
profundidad interior del pozo de 105 m se mide desde el fondo del embudo. Las
paredes son verticales y son visibles hasta una profundidad de ~80 m, aunque
hay un hueco alrededor del pozo a una profundidad de ~40 m debajo de la
superficie. El suelo que no está sobresaliendo es plano y está cubierto de
cantos rodados, el suelo debajo de la pared este tiene una pendiente
descendente. Hay salientes de al menos 10-15 m en los lados este, oeste y
norte. No hay características notables en la superficie en el área”. Como se
puede apreciar visualmente, la entrada es más estrecha, es decir, visualmente
sabíamos que el terreno se extiende hacia adentro, lo que se acaba de confirmar
es que se extiende más allá de lo que vemos.
lunes, 2 de septiembre de 2024
LA LUNA CRECIENTE: DESDE NUEVA A LLENA (DESDE POPAYÁN, COLOMBIA)
Jairo Andrés Chavez registra periódicamente la Luna para los programas de observación de LIADA/Sociedad Lunar:
viernes, 30 de agosto de 2024
CRATER ENTERRADO EN MARE FRIGORIS: UN DESCUBRIMIENTO DE LA SOCIEDAD LUNAR
En
las ediciones de agosto de 2024 de “The Lunar Observer” (revista mensual de la
Sección Lunar de la Association of Lunar and Planetary Observers, ALPO) y
“Lunar Section Circular” (revista mensual de la Sección Lunar de la British
Astronomical Association, BAA) apareció una noticia que nos llenó de orgullo:
el Dr. Anthony Cook nos atribuía el descubrimiento de un cráter enterrado
(también conocidos como cráteres fantasmas) en Mare Frigoris, que pasó a
incorporarse al Catálogo del Proyecto Cuencas y Cráteres Enterrados que llevan
adelante las mencionadas asociaciones y nuestra Sociedad Lunar Argentina, con el nombre de
“Anunziato1”. Una hermosa coincidencia, ya que hace poco cumplimos 9 años
ininterrumpidos de aportes a la revista más prestigiosa a nivel mundial de
astronomía lunar, The Lunar Observer. Desde julio de 2015 no ha habido número
de dicha revista en lo que no haya habido un aporte de la Sección Lunar de la
Liga Iberoamericana de Astronomía (LIADA), entidad que en marzo de 2019
auspició el nacimiento de la Sociedad Lunar Argentina.
Compartimos un número especial
de “El Mensajero de la Luna”, la revista de la Sociedad Lunar Argentina y la
Sección Lunar de la Liga Iberoamericana de Astronomía, en el que contamos el
descubrimiento de un cráter enterrado en Mare Frigoris. También hacemos un repaso
por el contenido del programa, nuestros aportes anteriores más importantes.
Link
para ver y/o descargar:
https://drive.google.com/file/d/1bP97aeLZmNozmdCEekIwq0EP3jDWHo2h/view?usp=sharing
lunes, 19 de agosto de 2024
DORSUM FRIGORIS, UN DORSUM MUY DÍFICIL DE OBSERVAR
TRADUCCIÓN
DEL TEXTO APARECIDO EN LA EDICIÓN DE AGOSTO 20224 DE “THE LUNAR OBSERVER”
Prácticamente
casi todos los dorsa en la Luna presentan la misma orientación norte-sur con
una stress direction east-west, todos se formaron en un proceso común y
continuo que se produjo en un período de tiempo breve, geológicamente hablando,
luego del emplazamiento de los basaltos. Son como una gran red que cubre la
casi totalidad de la superficie de los maría. Y los pocos que tienen orientación
este-oeste son muy difíciles de ver, ya que por definición sus sombras no
pueden prolongarse tanto, y las sombras son fundamentales para observar esas
bellezas, evanescentes como todas las bellezas intensas, que se llaman dorsa.
Pero los dorsa con orientación este-oeste son poco comunes, salvo en el único
mare que es más largo que ancho, Mare Frigoris, el único mare no circular de la
Luna, el único que no está contenido dentro de una cuenca, sino que es
simplemente la parte exterior de la cuenca Imbrium, separada del resto por las
eyecciones de la parte interior, y más honda, eyecciones que forman la
separación entre Frigoris y Mare imbrium. Los dorsa en el interior de Mare
Frigoris existen, y de hecho no son pocos (lo que puede verse en las imágenes
que ilustran la Sección Focus On del número de mayo 2022 dedicada a este mare),
pero (como dijimos) son difíciles de observar por las condiciones de
iluminación y también porque no son muy prominentes. Por eso no pude resistirme
a la tentación de dibujar el dorsum más prominente de Frigoris, sin nombre (por
eso le di uno provisorio) cuando parecía escapar de las sombras del terminador,
para mí fue la primera vez que lo observaba (IMAGE 1). No era un gran
espectáculo, comparado con otros dorsa en las mismas condiciones de iluminación
oblicua: un segmento principal, bastante brillante, pero sin detalle alguno,
que proyectaba una delgada sombra que no mostraba ninguna irregularidad de la
cual inferior zonas más elevadas, un segmento más corto, menos brillante y bajo
(sin sombra). Hacia el norte asomaba un segmento corto, menos brillante y sin
sombra. El Dorsum Frigoris parecía separar dos zonas de distinta altura, ya que
hacia el norte el terreno estaba ligeramente oscurecido, recordemos que el
terreno siempre presenta diferencias de elevación a ambos costados de un
dorsum. La zona puede verse en la IMAGE 2, una imagen que hemos usado en varias
ocasiones porque tiene un campo amplísimo y un nivel detalle increíble. La zona
que observamos está entre Plato y Timaeus y puede verse en el detalle de IMAGE
3. El cráter que se ve en IMAGE 3 es Plato H, que simplemente indicamos en
IMAGE 1. Dorsum Frigoris aparece en IMAGE 3 con una estructura de varios
segmentos con crestas en echelon (que no pudimos resolver con nuestro pequeño
telescopio). Al sur de nuestro dorsum se ven tres dorsa, mucho más indefinidos.
En IMAGE 1 se ven, de oeste a este, 1) una sombra leve, 2) una sombra de trazo
complicado, doble, y 3) un brillo muy leve; de estos solo el segmento 2)
aparece con claridad en IMAGE 3. Al norte de Plato H hay dos zonas intensamente
luminosas que son picos, seguramente el material rocoso que compone toda la
zona al norte de Mare Frigoris.

















